sábado, agosto 18, 2007
How Cool Ruined Everything
"Tude" is the poor man's cool. It's the executive version of Elvis. As if you can just strike a rebellious pose and automatically earn the right to be thought of as someone who goes against the corporate herd. I think it's the opposite of actual cool.
When we try to be "cool" we abandon all our natural powers of observation, variety and strong humor-humor that makes you laugh out loud, rather than humor that makes you feel like you're part of the cool group.
(...)
As if you can just copy the expressions and a couple angular shapes from Gorillaz and presto! You are as talented as Jamie Hewlett. Jamie can actually draw like a sonovabitch and it's his personal style. If you wanna be like Hewlett, learn to draw for real like he did, and make up your own style. If you are not actually cool, you don't have to draw cool. Draw funny if you're funny. Draw cute, or better yet draw many types of characters. Look at the world around you and many different cartoon styles and use your eyes and your knowledge to mix up the most interesting things you see.
Post completo aqui.
miércoles, enero 24, 2007
El demonio es una circunstancia

Cuando estudiaba en la Voca 7 andaba de porro. En mi defensa diré que me metí a la porra porque ya me habían asaltado dos veces. Después me encantó el desmadre. Uno de mis disfrutes más grandes fue regresar del partido de Pumas, romper con una piedra los cristales de una tienda de ropa y agarrar todos los pantalones que jamás me iba a poder comprar. Román está inspirado en el Gogo, un ex porro que se había vuelto judicial. Yo también andaba coqueteando con la idea de entrar a la policía, porque cuando vienes de una clase social muy jodida y pruebas el poder, te liberas. Román es eso, un cuate al que no le importa qué poder ejercer ni cómo conseguirlo. Sólo lo quiere tener, con esa ingenuidad que poseen los brutos que un día meten navajazos y al siguiente, juegan una cascarita con los niños de la cuadra.
(click aquí para leer la entrevista completa)
viernes, septiembre 20, 2002
La Academia del Oído
Desde 1714 el idioma castellano cuenta con una Academia de la Lengua encargada de pulir. limpiar y dar esplendor al español. Esto ha sido fundamental para la pureza de nuestro idioma, pues la Academia ha servido como bumper para impedir que el slang y el argot foráneos se posicionen en nuestros países; tan solo el jet-set ha resultado vulnerable a las expresiones que nos artillean de afuera, pero ello se debe, como todos sabemos, que en tales braquetas de la población se considera in atropellar el idioma. No ocurre así, por supuesto, con todos nosotros, los demás.
Sin embargo, el castellano ha carecido de algo tan importante como la Academia de la Lengua, y es una Academia del Oído. Es por eso que miles de palabras han logrado colarse en nuestro idioma con música de una cosa y letra de otra. Quiero decir que las palabras, como las canciones, tienen letra y música. Una palabra sólida suena a lo que significa. La palabra "arrurrú", por ejemplo, es una palabra sólida. Pero con muchas otras sucede algo distinto: su melodía interna sugiere un significado, pero su definición propone todo.
La Academia del Oído velaría por la solidez de las palabras, es decir, por la armonía entre su música y su semántica. No hay derecho, verbigracia, a que orzuelo, una palabra tan hermosa, signifique algo tan poco atractivo como aquel grano colorado que ocasionalmente aparece en el ojo y lo afea, lo estrangula, lo irrita. Orzuelo debería significar algo desvaído y bello, como un atardecer cuando brilla el sol de los venados. ¿Se imaginan ustedes lo linda que sería la siguiente frase en una novela como María?
"Los dos amantes, entonces, caminaron tomados de la mano en dirección al río, mientras el orzuelo los bañaba con su luz dorada".
El crepúsculo, en cambio, corresponde fonéticamente a la familia de las enfermedades eruptivas. Uno acude al médico porque le apareció un crepúsculo en un ojo, o porque está agobiado por una serie de crepúsculos que le impiden sentarse. Parece mucho más lógico un orzuelo que alivie el dolor de los crepúsculos, que un crepúsculo que alivie el dolor de los orzuelos.
Sigamos con las enfermedades eruptivas, para que ustedes vean todo lo que puede haber en este mínimo capítulo del idioma. Un churrasco debería ser un grano enorme y purulento, algo así como un crepúsculo hipertrofiado. Pero no un apetitoso corte de carne. Si a un japonés que ignora por completo el español se le pone a escoger por puro oído un plato para el almuerzo, no se atrevería jamás a ordenar un churrasco. Supondría que un churrasco es algo que solo se cura con penicilina. Un lobanillo, en cambio, que es otra especie de grano, merecería expresar una idea menos asquerosa y más relacionada con su raíz. El lobanillo debía ser el lobito antes de cumplir los primeros seis meses: "La foto muestra a la loba alimentando a sus lobanillos". El diccionario dispone de una palabra distinta para los cachorros del lobo, a los que llama lobeznos. Pero el término lobezno suena a herramienta: "Páseme el lobezno, mijo, que tengo que arreglar la bicicleta".
Dársena es una de las más eufónicas palabras del castellano. Pero tiene un significado aburridísimo, que corresponde al sector del puerto adecuado para el descargue. Hay ciertas flores que podrían llamarse dársenas: un ramillete de dársenas, una dársena en el hojal, entregar una dársena amarilla como augurio de buena suerte. Lo que pasa es que en el mundo de la botánica también están mal asignadas las palabras. Cierta enredadera que inspiró poemas a Barba Jacob lleva el horrible nombre convólvulo. Lo lógico sería que el convólvulo sirva para designar determinadas intimidades anatómicas de las señoras, y no una planta tan poética como la que nombra. Podría ensayarse un intercambio de significados. Que la planta se llame dársena; que aquella interioridad femenina se llame convólvulo; y que la parte resguardada del puerto se llame trompa.
Una señora gorda debería ser una modorra, y una alcurnia debería ser un zapato terminado en punta. ¿Que mejor nombre para un plato de sopa de vegetales que coloquio? ("Hoy tenemos un coloquio delicioso, caballero: se lo recomiento con un poquito de ají"). ¿Y cómo no caer en la tentación de llamar a un arete pequeño zarina y a la zarina corrosca? La traducción de un autor ruso al español hablaría entonces de la corrosca, que estrenaba esa noche unas primorosas zarinas de diamante. El huracán sería un roedor americano, los alfandoques una tribu salvaje, las urracas unas sillas de montar con agarradera ("Caballero en su urraca partió don Quijote hacia la venta") y la lisonja debería ser, en vez de un piropo, un detergente: lisonja biodegradable.
Si se llega a fundar la Academia del Oído Español, sería preciso reescribir la literatura castellana para volverla más eufónica y acomodarla a las nuevas definiciones. Reconozco que esto sería un trabajo bastante exigente. Pero nos permitiría disfrutar de párrafos cuya melodía interna los hace casi bailables. Supongo, por ejemplo, que Macondo pasaría a ser "una aldea de veinte casas de chacueco y cebú construidas a la orilla de un río de aguas vahareras, blancas y lironas como tostones prehistóricos".
Daniel Samper Pizano.
(Publicado originalmente en el libro "Esto no es Vida", Intermedio Editores, Bogotá, 1990.)
sábado, agosto 10, 2002
Que chistoso, el tío
En El Patíbulo pusieron un especial extenso sobre payasos. Léanlo. La parte de la carta de la niña a la abuela es lo mejor...
Luego el tío Fely nos hizo una obrita con sus marionetas. Bien raro, Mamagrande, el tío; cada vez sale menos de su cuarto, y como que quiere mucho a "Manolita", la marioneta que la hace de la bailarina... que por cierto tiene la cara como muy descolorida... ¡Ah! Y a veces hasta dice que la "Manolita" es su novia, ¡qué chistoso el tío!, ¿no? Pero, fíjese, yo creo que está bien triste por algo, porque a veces paso por su cuarto y se oyen como pujidos. Ojalá ya consiga novia.
martes, agosto 06, 2002
Maximizando el Discurso Oficial
(Este es un muy interestante artículo en dos partes por Ernesto Priego, sobre el mediocre comic que Ka-Boom! Studio hizo para el gobierno del presidente mexicano Vicente Fox - pero la reflexión que propone se aplica a cualquier forma de arte a servicio de intereses superiores...)
La mariposa inmóvil: SuperFox
Por Ernesto Priego
Como con los superhéroes, habría que verlo para creerlo. De nuevo, como cuando reescribió Macbeth pidiendo un hoy, hoy, hoy o como cuando prometió solucionar el conflicto indígena en Chiapas en tan sólo 15 minutos, Vicente Fox vuelve a invocar los superpoderes de la velocidad inverosímil (Flash nuevamente revisitado, caray) e invoca la creación de su propia historieta laudatoria en tan sólo 48 horas. El equipo dirigido por el ultraconservador y bastante ignorante Oscar González Loyo, que incluye a su hijo, Oscar González Guerrero, y a la esposa de éste, Susana Romero Medina, y a al menos diecinueve personas más, terminaron en dos días una publicación de 24 páginas a color que intenta narrar una ficción en la mejor tradición superheroica: las buenas acciones de nuestro presidente vengador. Titulado “2 de Julio”, este panfleto, cuyo tiraje alcanzó los tres millones de ejemplares, ha sido distribuido masivamente mediante su entrega gratuita a casas habitación, supermercados y lugares públicos. No sorprende que el clan de González Loyo haya aceptado semejante misión: ya antes, sin pudor alguno, profesaba su amor por los cuentos de hadas y había edulcorado con moralina y mediocres pseudofilosofías su adolescente cómic de supermercados, conocido como Karmatron y los Transformables. Antes, González Loyo había colaborado en Las Aventuras de Capulina, Las Aventuras de Cepillín, Las Aventuras de Parchís, Katy la Oruga, Astroboy, Los Picapiedra, Tiny Toons, Gigantor, Kimba y Los Simpsons (éste último como maquila eficiente y barata para la Bongo Comics estadounidense). O sea, no precisamente lo que llamaríamos grandes ejemplos de historietismo de autor.
Sólo hay que respirar hondo, y atreverse a mirar la historieta: compuesto por 130 viñetas, se trata de un producto de pésima calidad comprobable: el guión es un listado de "logros", un monólogo, la expresión de una sola, única, homogénea opinión: la del poder sobre sí mismo. La historieta, como medio narrativo cuyo lenguaje se estructura a partir de la disposición secuencial de imágenes gráficas fijas para representar, narrar y describir el paso del tiempo, es eminentemente un medio dialógico, polifónico: los globos permiten hablar a distintos personajes. Significativamente, sin embargo, ninguno de los personajes en esta historieta mantienen una relación dialógica: el guión está escrito desde un punto de vista perceptual y de una perspectiva ideológica única y fija: la del poder, por lo que, aunque se nos quiera hacer creer lo contrario, todos los personajes, aunque físicamente distintos, son los mismos. Lo que debería ser diálogo se vuelve monólogo: hermosa metáfora de la democracia foxista. Vemos a un Fox superheroico y benefactor (que recuerda mucho al Superman y sus patéticos cómics "humanitarios", o los más recientes, dedicados a mitologizar a los bomberos neoyorquinos) que, más que cumplir con obligadas políticas públicas, realiza obras de caridad (véase, también, las páginas 10 y 20). Le vemos en un gran splash panel final, como el grandioso salvador de una nación que se creía perdida.
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Pura erosión de la responsabilidad: en el cómic titulado 2 de Julio, de lo que se trata es de ensalzar los supuestos logros del gobierno actual, y de paso hacernos también creer que las fallas no son suyas, sino de los gobiernos locales (ahora resulta que los delitos del fuero común no son también responsabilidad federal: bonita manera de delegar obligaciones).
No hay que ser semiólogo para observar críticamente cómo se presenta a "Iván" (cualquier connotación socialista será “pura coincidencia”), de clara facha rockera, pelo largo, botas de plataforma, playera de calavera, como un "negado", que supuestamente cuestiona "los logros del cambio". El equipo de González Loyo (hay que ver la lista de nombres, orgullosos, en la primera de forros) están contribuyendo, incluso inconscientemente ironizando, y, al mismo tiempo ejemplificando, el discurso foxista al estigmatizar y negar al otro. Típico de la demagogia verborréica y analfabeta funcional del foxismo que, cuando se dice, por ejemplo en la página 22, "¡Nunca había visto tantos puntos de vista distintos!", sólo se presente un sólo punto de vista, o sea el que elogia las supuestas acciones de gobierno y la figura del presidente. Es este el mejor ejemplo del foxismo, al disfrazar como un "país plural, donde todas las voces se expresan libremente" (Idem), a un proyecto de nación donde quienes manifiestan su "desacuerdo" son llamados "negados" y son estigmatizados y forzados a la homo-hegemonía del discurso oficial. Debería parecer sospechosísimo, por no decir completamente antiético y antipolítico, si no amoral, el que se niegue la existencia de la demanda "nunca más un México sin nosotros" y ni siquiera se haga una sola mención, gráfica o verbal, al México indígena. Las últimas dos viñetas de la página 18 muestran a un personaje rubio, en posición horizontal, erguida, de pie, de traje, tomando una artesanía de las manos de un personaje femenino de tez oscura, claramente indígena, representada casi a sus pies. Es aquí donde no se puede decir que los "autores" de este panfleto no tengan responsabilidad política, ética y moral al realizarlo: gráficamente también están construyendo el discurso foxista. Como esta historieta, el México Foxista es un país donde todo es pura fachada: el puro reino del eufemismo. Qué mejor manera de disfrazar la polarización radical de la pobreza de millones, la mediocridad de otros y la riqueza inverosímil de unos cuantos con frases como "Una nación de tradiciones ancestrales que coexisten con la más palpitante modernidad". Así, mientras se nos quiere convencer de que el presidencialismo se dejó atrás, las viñetas nos muestran a un Presidente (con mayúscula) más alto y que da de golpecitos condesciendientes en la espalda al legislador de oposición... (Ver pág. 13). O en la viñeta en que se elogia el que al fin, después de "posponerlo años y años", se haya decidido "el lugar más adecuado para la construcción del nuevo aeropuerto", al mismo tiempo que se nos presenta un supuesto piloto aviador que más parece dictador militar de algún país del cono sur. Lejos parecen los días de la historieta como resistencia: en este "cómic" las imágenes no establecen dinamismo, son fijas, no se limitan a ilustrar el discurso oficial, sino que también lo corroboran, lo potencian, y lo maximizan.